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En 4 pliegues, sábana, barro i pincel

Siempre que visito a mi tía Rosa Mari me pregunta si necesito sábanas – porque guardo muchas- me dice.

Hace un año empecé a decirle que sí, aunque no sabía bien porqué. A ella le extrañó tanto mi respuesta como que antes no quisiera ninguna.

-¿Para qué quieres tanta sábana?- me pregunta ahora. – Son para experimentar, le explico, – pues te daré las más viejas, me responde ella.

Extiendo un gran trozo de cartón sobre el suelo.

Mezclo barro, recogido del campo, con agua y una parte de cola.

Estiro una de las sábanas sobre el cartón y con un pincel comienzo a cubrirla con suavidad.

Me detengo a la mitad y doblo haciendo coincidir los extremos, la parte cubierta con barro queda oculta.

Continuo embarrando cuidadosamente y doblando, haciendo coincidir las esquinas.

Observo cómo se forman arrugas en la tela que se empapa y deja de absorber el exceso de agua. Las costura se subrayan con el barro.

Me asalta una escena: en una mercería la dependienta dobla sobre el mostrador de cristal las sábanas para una clienta.

Dejo el pincel junto a la sábana.

Esta experiencia ha tenido una duración de 50 minutos.

 

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Acción 39.841301,4.293335

Piedra Seca

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Mapa de localización que da nombre a la acción

S’Algar, Menorca
Días 7-11 julio 2016

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Acción de 5 días que consistió en intervenir un espacio bajo la consigna de señalar para ver. Se trata de un ejercicio que consiste en rescatar paisajes o escenarios bellos o para mí especiales aún siendo parte del paisaje cotidiano. Algo que aparentemente no llama la atención pero que por algún motivo a mí me despierta interés. El ejercicio que hago es señalar de alguna manera este espacio. En este caso, cubrí todo el suelo del “escenario” de piedra seca que había por los alrededores del bosque. Esta piedra había formado parte de unos muros de pared seca, técnica de construcción balear, ahora medio derruidos. Fuí buscando las piedras y llevándolas al escenario hasta que lo cubrí por completo, terminando el suelo en una lengüeta que se integra con el resto del espacio.
La construcción me recordó a un templo o planta de una iglesia. El esfuerzo físico, la lentitud en la construcción que me llevó un día y medio, me hizo trasladarme a capas mas antiguas de tiempo, capas y huellas mas profundas en ese mismo suelo.
Finalizo con una acción sobre el suelo piedra que construí, en donde voy machacando a golpes una piedra contra el suelo hasta convertirla en polvo llenándome de él.

1º Día: Elegir el escenario

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2º Día: Buscar mi relación con él y el entorno

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3ª Día: intervenir el espacio, transformación.

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4º Día: Acción, transformación, reflexión

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El esfuerzo físico de cubrir el escenario con piedras propias de pared seca, me transforma con el espacio. Me lleva a otros lugares, a otras líneas de tiempo, a otras capas arqueológicas que contienen la memoria al margen del discurrir del tiempo (Tonia Raquejo). Capas en las que se encuentran los que aún construyen la pared seca en Baleares.

Un pensamiento recurrente, por este esfuerzo físico y por mi educación católica, no me abandona en todo el día aquél fatídico: Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado, pues polvo eres y en polvo te convertirás.

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5º Día: Acción, hacer polvo de la piedra

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